El tiempo pasa.
Siempre pasa, y con él te lleva a entender que los pasos que caminas traen algo detrás. Te hace entender, te hace comprender, te hace perdonar y aprender que la visa está ahí para que tu la amoldes a ti, para que sea tuya, para vivir tu realidad, aunque a veces no la entiendas.
Hay días reflexivos, como hoy, donde no se sabe muy bien qué se quiere, donde se hace falta, donde se extraña, pero no se tiene muy en claro qué. A veces vivir con optimismo que mejores cosas pasen es lo único que hace que este invento llamado tiempo no nos pese, sino nos libere, nos traiga esperanzas, aires frescos que vendrán a llevarnos a volar un poco más hacia la dirección en que queremos ir.
Y es que las cosa son simples al final de todo, cuando se complican pasan, cuando no pasan hay hasta momentos en que todo es felicidad, a pesar de que las cosas no hayan sido tan bonitas y los pensamientos negativos invadan la cabeza en más de la mitad del día.
Hoy, yo siento como si te extrañara, como si me hicieras falta, como si quisiera sentir aquello que alguna vez sentí, en ese estado puro sin preservantes, porque hay que admitirlo, nuestra relación tácita cuasi imaginaria no se sostiene más que en una mezcla de químicos artificiales que hacen que sobrevivamos en el recuerdo cual hamburguesas de McDonald's, y ya no veo cosa positiva o sumatoria en eso, solo veo frustración y dolor de comparación.
Eso es otra cosa, comparar, comparación entre vivencias, experiencias y bueno... tiempos. Si me gasto una mañana en pensar en función a cosas innecesarias que ya pasaron, entonces es un espiral de nunca acabar, pues el plano físico no cambia a lo mental. Y frustra, y ya no es porque no quiera dejarte ir, ya no es porque quiera que vengas al rescate y me prometas revivir lo que alguna vez intentamos fallidamente construir. La verdad no sé.
Solo sé que pasa el tiempo y no es que busque en realidad, sino que estoy en un periodo transitorio, donde la noción del tiempo emocional en función al amor se queda a veces, (constantemente) estancado en el pasado de aquello que vivimos, fotos, recuerdos, memorias, todo lo bonito que alguna vez me hizo un poquito de lo bueno que soy ahora. Pero sin embargo, parece que olvidara lo feo, aquello que me llevó a querer completa y plena liberación de cargas emocionales a tu lado, ese vacío horroroso, del cual no tuve valor escapar por miedo. Y de verdad no entiendo porque como decíamos antes ya pasó eso, ya pasó mucho, demasiado... tiempo.
A veces me apoya y me hace sentir que eres prescindible, pues puedo vivir completamente plena y tranquila sin ti, porque si estuvieras me alborotarías el rumbo, me cambiarías mis pasos, me rayarías las penas y hasta les podrías tu nombre, sin querer, lo haría yo tal vez, con plumón indeleble, de nuevo.
Y bueno, no quiero atreverme a decir o aceptar que me haces falta, porque el tú actual ya no existe, es como añorar un pasado por medio de alguien que simplemente ya no está, estuvo, sí, viví con ese individuo, sí, pero nunca aterrizó al plano de realidad y complementación en mí y en mis sueños.
Gracias a eso perdí el miedo de estar sola, porque contigo aprendí que la soledad es relativa, que también contigo podía sentirme así y aún hasta peor, entonces no puedo odiarte del todo, ni siquiera sentir ira hacia ti porque contigo aprendí. Y es complicado.
Complicado porque más que extrañarte a ti y a la representación de un novio, es el nivel de conexión en hablar de cosas que se piensan en general, fue bonito, sí y aún me pesa por días, y me gustaría tenerte seguro en unos años, de hecho extraño un poco la onda, la vibra y de hecho entro en pánico en pensar que puedes estar con alguien más, hasta me gustaría decirtelo: Hola, tengo pánico que estés con otra persona. Pero... ¿para qué? si en realidad no podría estar contigo ahora sin volverme paranoica, mucho daño o qué se yo.
Mucha culpa, dolor, sueños frustrados, promesas completamente rotas, ilusiones más que realidad, estado constante de entumecimiento, sin rumbos, sin filtros, sin planes o estrategias aterrizadas, solo sueños, solo supuestos, solo eso, como algo que se declara pero no se cumple, como algo que se crea en una idea pero no está, ¿de qué me sirve perder el tiempo en eso?.
Hoy por hoy no confío en ti, sé que no quieres nada, yo muero de miedo, exigiría demasiado, aún no soy fuerte, también quiero pelear, no sé, hoy es de esos días reflexivos en que no entiendo nada y siento que es norma no entender, y tal vez hasta me acomode la incertidumbre de aún seguir aprendiendo infinitamente contigo o sin ti de tanto que vivimos en tan poco tiempo.
Adios como novio y el resto, hasta luego.
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